CAMPO DE TRABAJO DE ALUCHE, EL MEJOR MODO DE SERVIR

El Campo de Trabajo de Aluche 2023, que tuvo lugar entre el 1 y el 15 de julio, ha contado con la participación de 14 voluntarias y voluntarios de distintas presencias de nuestra provincia: Coruña, Monforte, Calasancio de Madrid, Albacete y Carniceros de Valencia.

Acompañados por siete coordinadoras, voluntarias de Itaka, estas y estos jóvenes han podido vivir una experiencia tan escolapia como es la entrega a los más pequeños de nuestra sociedad, en las entidades del Campamento Urbano de Aluche y la fundación Pinardi en Pan Bendito. Ojalá en próximos años podamos seguir contando con jóvenes que quieran descubrir «el mejor modo de servir».

Compartimos breves testimonios de lo que ha supuesto esta experiencia:

«Personalmente, me ha marcado ver lo sencillo que es divertirse para los niños y niñas más pequeños. Jugar y estar con ellos ha sido lo mejor de esta experiencia«.

Nacho, voluntario del Calasancio en Pan Bendito.

«Han sido 15 días que recordaré para siempre. Me he llevado momentos, grandísimas amistades y nombres e historias en mi corazón. No sólo eso, sino que también ha supuesto en mí un gran crecimiento personal. Me ha devuelto las ganas de transformar el mundo, la esperanza y la valentía necesaria para abrirme y darme a los demás. Gratis lo recibí y gratis lo daré. Asimismo, ha sido el acercamiento a Dios, a través de la oración y los niños, que tanto necesitaba. De estos últimos y sus vidas he aprendido mucho en muy poco tiempo y han logrado formar parte de la persona en la que me quiero y estoy convirtiendo«.

Eva, voluntaria de Albacete en el Campamento Urbano de Aluche.

«Para mí, el Campo de Trabajo fue una experiencia muy enriquecedora y conmovedora a partes iguales. Me ha dado la oportunidad de cambiar mi mirada y de abrir el corazón poniendo, al servicio de los más pequeños, los dones que el Padre me ha regalado. Además, las formaciones me ayudaron a aprender, a reforzarme y a profundizar en mi crecimiento personal. Sin duda, para mí supuso un cambio en mi manera de ver distintas realidades, incluso aquellas que no conocía, para volver a la mía con el propósito de ser parte de la solución«.

Ainhoa, voluntaria de Monforte en el Campamento Urbano de Aluche.

 

 

 

CAMPO DE TRABAJO 2023, OTRA FORMA DE VER EL MUNDO

El 1 de julio daba comienzo el Campo de Trabajo de Valencia en el colegio Escuelas Pías Malvarrosa. Todo empezaba con nervios y caras nuevas, pero con la ilusión y las ganas de dar comienzo a esas dos semanas que teníamos por delante.

Los días empezaban con un poco de música y juntos nos íbamos a la oración que nos servía para empezar bien el día y darnos fuerzas. Después del desayuno, las voluntarias y voluntarios nos íbamos con nuestros coordinadores a los proyectos y ahí empezaba lo fuerte, aunque fuertes eran los 50 minutos de autobús para llegar a Saó, en Patraix, pero esto no paró a Ana, capitana de Saó, junto con sus voluntarias Unai, Belen, Micaela, Ana y Coral que aprovechaban el bus para descansar un poco. Moncho, el capitán de Llum, junto con Adaya, Moisés, Sofía, Carmen, Elena y Gema, lo tenían un poco más fácil puesto que su proyecto estaba dentro del colegio, pero no tenían la suerte de pegarse una pequeña siesta en el autobús con aire acondicionado. Por último, pero no por ello menos importante, Marta, capitana de Amaltea, en Velluters, junto con Raúl, Estela y Maite, los cuales también se daban un buen paseo que servía para comentar como había ido el día, no faltaban las risas.

Y nada de esto hubiera pasado sin la súper coordinación general del campo de Alejandra, que nos sacaba una sonrisa en todo momento. Junto a ella también estaban Natalia y Estela, apoyándonos en todo, además de coordinar las formaciones.

Gracias a la ayuda de todas y todos esto fue posible, además de la amabilidad de las formadoras y formadores que pusieron su empeño y su tiempo en pasarse por el colegio para enseñarnos algo nuevo cada tarde. Aprendimos mucho de ellos sobre cómo afrontar ciertas situaciones, entender algunos comportamientos y mejorar el trato a todos los niños y niñas con los que tuvimos el gusto de compartir nuestro tiempo.

Por si fuera poco, todas las tardes teníamos el esperado rato de las duchas, las reflexiones (donde podíamos desahogarnos con los coordis) y las tareas. Y por último, nuestro momento de desconexión y de tranquilidad, el rato de oración en el que podíamos descansar en el Señor lo vivido durante el día.

Además, tuvimos la suerte de vivir el 30 aniversario del Campo de Trabajo, el cual celebramos el segundo domingo con aquellas personas que habían vivido el campo o habían ayudado a que fuera posible. Fue un buen día en el que pudimos disfrutar de la eucaristía y de una merienda con todos.

El campo llegó a su fin pasado sábado 15, con mucha tristeza por despedirnos de aquellas personas con las que habíamos convivido estas semanas, pero con el corazón lleno de todo lo que habíamos tenido la oportunidad de conocer.

Llegamos con miedo al campo, sin saber qué nos encontraríamos y acabamos con otra forma de ver el mundo y la satisfacción de la ayuda que habíamos proporcionado, además del recuerdo de las personas que conocimos, tanto niñas y niños como voluntarios y con la seguridad de que pronto, volveremos a vernos. Gracias a todos por poner vuestro granito de arena, porque juntos hemos hecho mucho.

(¡Gracias, Coral, por tus palabras explicando este CT23!)

 

CT19VALENCIA: UNA EXPERIENCIA DE VOLUNTARIADO CON NIÑ@S

El pasado viernes 19 de julio llegaba a su fin el Campo de Trabajo que empezó doce días antes cuando 40 personas llegamos al Real Colegio de las Escuelas Pías de Valencia con nuestras maletas, colchones, expectativas, motivaciones, preguntas y miedos a cuestas.

En esas dos semanas, por las mañanas, después de remolonear un poco en las camas y del momento de la oración para coger fuerzas y encarar el día, los 32 voluntarios y voluntarias, y las respectivas personas coordinadoras abandonaban el fuerte para encontrarse con los pequeños.

Y lo hacían en seis proyectos y asociaciones diferentes. Tenemos a quienes engullían el desayuno y salían corriendo para coger el metro e ir al Centro de Día Los Bloques de Burjassot, donde colaboraban como voluntariado del Programa de Apoyo a la Familia y la Infancia.

No con mucha menos prisa se iban al colegio de las Escuelas Pías Malvarrosa los voluntarios y voluntarias del campamento urbano del Proyecto Llum, que construyeron una nave espacial que llevaría a los niños a diferentes planetas en los que descubrir las claves para combatir el cambio climático y cuidar nuestra Tierra.

Los siguientes en salir del colegio por las mañanas eran los voluntarios que iban hasta Bétera donde ayudaban a los niños y niñas del Centro de Acogida de Menores Niño Jesús con sus deberes, jugaban con ellos e incluso se bañaban en la piscina.

Después marchaban los 8 voluntarios y voluntarias que participaban en el Centro de Día Amaltea y su Campamento Urbano, donde en esas dos semanas los niños y niñas realizaron diferentes actividades como ir a la Albufera, a la piscina o al parque acuático; juegos y talleres: de chapas, de hama o de cocina.

Les seguían los voluntarios de Proyecto Vivir que hicieron viajar a los niños al pasado donde descubrieron muchas cosas interesantes con actividades muy variadas preparados por nuestros muchachos.

Y por último salían del fuerte los voluntarios del Centro de Día Luisa de Marillac, quienes además de preparar talleres y gymkhanas para los niños, fueron con ellos a la piscina o a la playa, no solo a bañarse sino también con un objetivo más ecológico: Ayudar a recoger basura y a limpiar las playas. Además, los componentes de este campo también colaboraron con el campamento urbano que organizaba por primera vez la Casa de Acogida Dorothy Day en el barrio de Velluters.

Las tardes las dedicábamos a formarnos en voluntariado de cara a la acción directa con la infancia, pero también a aproximarnos a otras realidades -a veces invisibles- tanto locales como globales. Recibimos formaciones sobre juegos y danzas o dinámicas de grupo, el repaso escolar, la resolución de conflictos, la educación emocional, sobre la globalización, o el voluntariado como estilo de vida…

Después de las duchas, las tareas y la reflexión del día, teníamos otro momento de oración, en el que descansar en el Señor lo vivido y compartirlo con nuestros compañeros y compañeras. El día finalizaba (no especialmente pronto, todo hay que decirlo) preparando las actividades y talleres para el día siguiente.

Este sábado pasado dejamos la que ha sido nuestra casa durante dos semanas de nuevo, con colchones y maletas a cuestas, pero esta vez con expectativas y motivaciones renovadas, y, seguramente, con nuevas preguntas y algunas respuestas.

Solo nos queda reposar la experiencia de voluntariado que hemos vivido y, por supuesto, dar las gracias a todas las personas que la han hecho posible, empezando por los voluntarios y voluntarias: Toni, Marta D, Rocío, Arantxa, Lucía C, Miguel, María A., Lucía G., Bruno, Álvaro L., Sara, Leyre, Iosiv, Ángela, Jorge, Ana Rosa, Mar, Ana G. Luis, María C., Patri, Álvaro F., Ainhoa, Paula, Pablo, Celia, Eme, Pedro, Belén y Vicente Carles; a los coordinadores y coordinadoras que les han acompañado durante el Campo de Trabajo: Alejandra, Javi, Mayte, Mar, Sara, Andrés, Marta y Estela; a todas las personas que se han encargado de las formaciones durante las tardes; a las asociaciones que nos han acogido, cuidado y enseñado; al real Colegio de las Escuelas Pías que un año más ha abierto sus puertas para que conviviésemos allí; a las cocineras y a Jesús… y en resumen, a todas las personas, sin ánimo de dejarnos a nadie, que nos han ayudado en este 26º Campo de Trabajo en Valencia, siguiendo los pasos de San José de Calasanz con los más pequeños.

Podéis ver todas las fotos en nuestro Facebook Fundación Itaka-Escolapios Betania

CURSO DE PROMOCIÓN DEL VOLUNTARIADO EN VALENCIA

El sábado se celebró en Valencia la segunda sesión del Curso de Promoción del Voluntariado (CPV), ofrecida a los alumnos y alumnas de 2° Bachillerato de los colegios San José de Calasanz y Real Colegio de las Escuelas Pías de Valencia, Escola Pia de Gandia y Escolapias.

Unos 50 jóvenes han acudido en dos jornadas al colegio Escolapios de Malvarrosa, donde el equipo de Formación de Itaka- Escolapios empezó realizando con ellos un análisis de nuestra sociedad en la primera sesión, para continuar el pasado sábado trabajando las causas de la desigualdad y buscando respuestas a la pregunta ¿qué podemos hacer nosotros? Por supuesto, en esta segunda parte no ha faltado Bartolo, el «voluntariado ideal» al que nos gustaría parecernos y que es un reflejo de San José de Calasanz y sus cualidades.

Los asistentes también han podido conocerse un poco más gracias a los juegos y dinámicas de estos dos días de CPV, que les ponen en camino hacia la experiencia de verano, el Campo de Trabajo de Valencia, que se celebrará del 7 al 20 de julio.

¡ESTAMOS DE ANIVERSARIO EN VALENCIA!

Este año se han cumplido 25 años del primer Campo de Trabajo organizado en Valencia. Desde 1993, centenares de jóvenes han pasado por esta experiencia de voluntariado, que pretende acercar a los voluntarios y voluntarias a realidades cercanas de exclusión social y ponerlos al servicio de los niños y niñas, ofreciéndoles un verano alternativo.

Un reto propuesto por el padre Josep Maria Balcells, General de los Escolapios hace 25 años, a acercarse a las personas más necesitadas del barrio de Velluters en Valencia, fue el inicio del primer campo, con veinte jóvenes dispuestos a realizar una labor voluntaria con los más pequeños igual que hizo San José de Calasanz. Uno de los impulsores de este campo fue el padre Javier Alonso, ahora en Venezuela.

Esta primera experiencia fue de tal impacto que se decidió continuar en los siguientes años y hasta hoy. Los voluntarios y voluntarias que participan, además de acudir a distintas asociaciones y proyectos durante 15 días, reciben una formación por las tardes útil para el día a día con los niños, y también reflexiva, para que vayan más allá de la acción directa que realizan y busquen las causas de la exclusión social, piensen, denuncien y busquen respuestas para construir un mundo mejor desde lo mejor de sí mismos.

Este año han sido 28 los jóvenes que han vivido el voluntariado en este contexto, y es por ello que en la Eucaristía de final del campo de trabajo se haya recordado este 25 aniversario con una celebración que contó con las palabras de Javier Alonso, una exposición con fotos desde 1993 y la presencia de muchas personas que han participado como voluntarias en estos años.

¡Gracias a todos y por 25 años más, porque creemos en la educación como motor del cambio!

FINALIZA EL CAMPO DE TRABAJO DE VALENCIA

El pasado sábado finalizó en Valencia el Campo de Trabajo en el que han participado 21 voluntarios y voluntarias, y 7 coordinadores. El Real Colegio de las Escuelas Pías ha sido un año más el punto de encuentro y convivencia de los jóvenes, que llegaban de varios colegios de los Escolapios de Valencia y de Vitoria tras acabar el 2º Bachillerato.

Durante 15 días, los voluntarios han colaborado en cuatro proyectos que trabajan con la infancia: Dos proyectos de acción directa de Itaka- Escolapios, Proyecto Amaltea y Proyecto Llum (antes, Mare); Fundación Proyecto Vivir y Embalum Associació.

Para muchos de estos chavales es su primera experiencia de voluntariado, en la que han tenido repaso escolar, talleres, juegos, danzas, excursiones y, sobre todo, han tirado de creatividad e imaginación para estar con los niños y niñas de los proyectos y han aprendido a ponerse al servicio de los más pequeños.

Por las tardes, además, han estado recibiendo formaciones tanto prácticas como reflexivas, para saber por qué realizamos esta acción: Desde juegos, dinámicas de grupo y danzas hasta temas como la resiliencia, la globalización y, por supuesto, sobre el voluntariado como estilo de vida, sin olvidar el juego y la formación sobre San José de Calasanz y sus virtudes, aplicables hoy en día con los niños que estamos y en nuestra propia vida.

El fin de semana fue momento de descanso, desconexión y también de cohesión del grupo, con piscina, Gala de OTaka y una gymkana de miedo organizada por los coordinadores y coordinadoras. El viernes  poníamos el broche final al campo de trabajo con la Eucaristía de Acción de Gracias por todo lo vivido, en la que los voluntarios mostraron los frutos de esta experiencia y que han ido creciendo durante estos días.

Sólo queda esperar que hayan disfrutado de este campo de trabajo 2018 y que el voluntariado se convierta verdaderamente en su estilo de vida. Gracias a todas las personas que han colaborado para que estos jóvenes pudiesen vivir esta experiencia: El padre Camilo, el equipo de oraciones (Fer, Javi y Mayte), el equipo de cocina (Tere, Lidia y Jesús), el Real Colegio de las Escuelas Pías por acogernos, los proyectos (Proyecto Vivir, Proyecto Llum, Proyecto Amaltea y Embalum Associació), y a todos los formadores y voluntarios externos que han participado en este 25º campo de trabajo en Valencia.

Y por supuesto, a los más importantes, gracias al equipo de coordinadores: Natalia, Mar, Román, Belén, Quique, Belén y Jose Pablo, y a los estupendos voluntarios y voluntarias: Alejandro, Carmen, Álvaro, Carol, Isabel, Luca, Sandra, Sara, Laura, Christian, Irene, Paula, Álvaro, Jon, Laura, Pablo, Teresa, Jesús, Mikel, Jari y Javier.

Y ahora… ¡a seguir tras las huellas de san José de Calasanz al servicio de los más pequeños! ¡Gracias a todos!

CURSO DE PROMOCIÓN DEL VOLUNTARIADO EN VALENCIA

En Valencia ya estamos con la mirada puesta en la experiencia de voluntariado de verano, el Campo de Trabajo 2018. Por eso, en las últimas semanas hemos celebrado dos sesiones del Curso de Promoción del Voluntariado con chavales de los colegios escolapios de la ciudad, que resume así el coordinador del equipo de Formación de la sede, Javi Mancheño:

«22 granitos de arena se reunieron los pasados 14 y 21 de Abril en los Cursos de Promoción al Voluntariado (CPV) en el colegio de las Escuelas Pías Malvarrosa. Vinieron buscando respuestas y se encontraron con más preguntas. ¿Qué es esto del voluntariado? ¿El cuarto mundo? ¿Existe aquí en Valencia? ¿Pero cómo puede ser? ¿Esto lo sabe la gente?

Pero sobre todo una pregunta caló hondo entre ellos: ¿Qué podemos hacer?

Y es que el objetivo de estas sesiones es ver la realidad que se esconde detrás de telediarios, sociedad, economía, palabrería, caras desconocidas, publicidad… y una vez vista ¡PAM! ¡HAY ALGO QUE SE PUEDE HACER Y HAY QUE DECÍRSELO A LA GENTE! El voluntariado nace en la mirada de estos granitos de arena como una respuesta casi natural, y tras 5 años haciendo las CPV me sigue sorprendiendo y alegrando de que así sea. Tan fácil, tan humano.»

CAMPO DE TRABAJO 2017 DE VALENCIA

El pasado 9 de julio, 25 jóvenes, que nos cruzábamos miradas nerviosas, de inquietud, de dudas y cargadas de preguntas, invadimos el primer piso del Real Colegio de las Escuelas Pías de Valencia, que se convertiría en nuestro fuerte, en nuestra casa durante las dos semanas que ha durado el Campo de Trabajo.

Por las mañanas, después de remolonear un poco en las camas y del momento de la oración para coger fuerzas y encarar el día, los voluntarios y sus respectivos coordinadores abandonaban el colegio para encontrarse con los pequeños. Algunos iban más lejos que otros.

A Amaltea, capitaneados por Marta P. salían Mar, Irene y Lucas. A Proyecto Vivir iban Rodrigo, Emma, Dome y Lucía, cuya coordi era Ana. Estaban también los que incluso cogían el metro para ir a Mislata, a Embalum: Marta G. y José dirigidos por Jose Pablo. Y por último, Proyecto Trastevere, cuyo campamento urbano tuvo lugar en el mismo colegio. Pero tranquilos, no salir del colegio para nada en toda la semana no desquició a Marta M., ni nuestra gallega Andrea (el calor sí lo hizo), ni a Carmen, Andrés, Denis, ni a Elena, Laura, Miriam y Fede, a la cabeza de los cuales estábamos Maite y Alejandra. Procurando un feliz desarrollo del Campo de Trabajo teníamos a Javier y Natalia, coordinadores de Campo y de Formación respectivamente, que no sabemos qué hacían exactamente por las mañanas, pero sabemos que si no lo hubieran hecho el fuerte habría caído.

Las tardes las dedicábamos a formarnos como personas voluntarias de cara a la acción directa con los niños, pero también a aproximarnos a otras realidades -a veces invisibles- tanto locales como globales. Recibimos formaciones sobre el repaso escolar, la resolución de conflictos, la educación emocional; sobre la globalización, o el voluntariado como estilo de vida…

Después de las duchas, las tareas y la reflexión del día, teníamos otro momento de oración, en el que descansar en el Señor lo vivido y compartirlo con nuestros compañeros. El día finalizaba (no especialmente pronto, todo hay que decirlo) preparando las actividades y talleres para el día siguiente.

El sábado 22, recogiendo, haciendo las maletas, las miradas que entonces se cruzaban eran cómplices, miradas con respuestas, pero también con nuevas preguntas, miradas con ilusiones, y miradas con atisbos de transformación. Ojalá continúen esas miradas de voluntariado durante toda su vida.

Por Alejandra Viñuales

PD: Podéis encontrar todas las fotos de esta campo de trabajo en nuestro Facebook .

¡COMIENZA EL CAMPO DE TRABAJO DE VALENCIA!

Este domingo empieza el Campo de Trabajo 2017 de Valencia, en el que participarán 18 voluntarios y voluntarias de Valencia y Monforte de Lemos (Galicia) y 7 coordinadores, que durante 15 días vivirán una experiencia de servicio con los más pequeños.

El Real Colegio de las Escuelas Pías de Valencia será el centro de este campo, donde convivirán los jóvenes que por las mañanas acudirán a varios proyectos y asociaciones que trabajan con niños y niñas, muchos de ellos en situaciones de riesgo de exclusión. Este año colaborarán en la Fundación Proyecto Vivir, la asociación Embalum de Mislata y los proyectos Amaltea y Trastévere de Itaka- Escolapios. Por delante, una quincena llena de juegos, repaso, excursiones, piscina y muchas más actividades con el objetivo de ofrecer un gran verano a los niños.

Por las tardes, los voluntarios regresarán al colegio y será momento de la formación y la reflexión sobre todo lo que estén viviendo, para dar un mejor servicio de voluntariado y seguir los pasos de San José de Calasanz. El objetivo final: Crecer juntos abriendo los ojos a las realidades más próximas, descubriendo el valor de ayudar a los demás desinteresadamente y la educación como herramienta transformadora.

¡Buen campo de trabajo a todos, disfrutad de la experiencia!

EMPIEZA EL CAMPAMENTO URBANO EN AMALTEA

El proyecto Amaltea de Valencia empezó ayer su campamento urbano, en el que participarán 48 niños y niñas de 4 a 19 años, con la colaboración de 28 voluntari@s, cuatro estudiantes en prácticas y ocho educadores/as.

Por delante, cuatro semanas llenas de actividades:   Apoyo escolar, talleres de expresión artística (biodanza, arteterapia, capoeira…), salidas y excursiones (piscina, cine, río, orientación…), dos acampadas con los grupos de mayores a Orea y a Gestalgar…  El remate del campamento urbano de Amaltea será en la fiesta de fin de verano el 21 de julio, con su entrega de diplomas para todos los participantes.

 También habrá un espacio de expresión para las familias, a las que implicamos también en nuestras actividades, ahora y durante todo el año. Además, para algunos de los voluntarios y voluntarias que van a colaborar en este campamento urbano de Amaltea será su primera experiencia de servicio y voluntariado, ya que estarán participando en el Campo de Trabajo que organiza Itaka-Escolapios en Valencia.